Instalamos la cabina para el motor de 500 kW hace un mes. Antes, el ruido en la sala de máquinas era insoportable, incluso con protectores auditivos. Ahora podemos caminar cerca sin problemas. La reducción de 98 a 72 dB(A) se nota en seguida. Lo que más me gustó fue que el equipo de diseño vino a medir los niveles antes de fabricar la cabina, ajustaron los paneles para las frecuencias del motor y no solo entregaron un catálogo genérico. La ventilación forzada funciona bien, el motor no se calienta más de lo normal. El único detalle fue que la instalación tomó tres días en lugar de dos, pero lo avisaron con anticipación. Para el próximo compresor, ya sé a quién llamar.